En la Edad Media, el vocablo "romance" se aplicaba a la lengua románica o vulgar (por oposición al latín). Se hablaba, por tanto, de "lengua romance". El término designó asimismo las obras literarias narrativas que se escribían en lengua vulgar. A finales del siglo XV, la palabra denominaba un tipo de poemas narrativos que se cantaban y recitaban. Consistían en series indefinidas de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares. Han llegado a nosotros gracias a los cancioneros manuscritos, a las antologías impresas y a las versiones orales.
ROMANCERO VIEJO
Todo este conjunto de romances anónimos que se cantaban por los juglares y el pueblo llano durante los siglos XIV y XV, ha recibido el nombre de "Romancero viejo". Hay varios tipos de romances: carolingios, épicos, históricos, fronterizos, novelescos, clásicos y bíblicos. La temática es muy variada: enfrentamientos, asesinatos, encarcelamientos, conquistas, engaños amorosos...
I Carolingios
También reciben el nombre de "Romances sobre materia
de Francia". En este numeroso grupo de textos, aparecen personajes e historias
de la corte de Carlomagno y se recrean
episodios de la literatura francesa.
Belerma
El carácter oral de los romances explica,
posiblemente, la confusión entre el nombre de la espada de Roldán –Durandarte-
y el del protagonista del poema siguiente, quien muere en Roncesvalles. En la versión grabada, el moribundo Durandarte
habla con Montesinos, primo suyo, y le ruega que le arranque el corazón y se lo
lleve en señal de afecto a Belerma, su amada. Al final, Montesinos elogia al
difunto. Cervantes dio prueba de la fama y éxito que había alcanzado el
episodio, aunque se burló del mismo. Véase Quijote,
II, XXII-XXIII.
El sueño de doña Alda
Doña Alda no era la
esposa, sino la prometida de don Roldán. El romance, que habla de esposa en el sentido de “desposada” o “prometida
en matrimonio”, recoge el episodio en que la joven tiene un sueño de gran dolor
y se entera de la muerte del caballero. Para tranquilizarla, su camarera (dama
principal) se propone explicar (“soltar”) el sueño de una manera agradable. Al
día siguiente, sin embargo, las cartas aclaran con una metáfora violenta (“la
caza de Roncesvalles”) la amarga realidad.
La jura de Santa Gadea
En él se funden dos motivos épicos: la jura de Alfonso VI y el destierro del Cid. En 1072, al parecer, los castellanos obligaron al monarca leonés Alfonso VI a que jurase que no había participado en la muerte de su hermano Sancho.
El segundo motivo tiene que ver con un aspecto del Poema de Mio Cid: la pérdida del favor real ocasiona el destierro del héroe. Rodrigo muestra un carácter arrogante. El desprecio con que trata a los asturleoneses refleja las conflictivas relaciones de estos con los castellanos.
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| Alfonso VI |
III Históricos
El Romancero sirvió
también para narrar en verso sucesos históricos. Ahora bien, hemos de ser muy
cautelosos con la verosimilitud de dichos textos, ya que la literatura nunca ha
sido inocente; es decir, las noticias, opiniones o informaciones de un
acontecimiento histórico han sido objeto de propaganda en muchas ocasiones,
según hemos visto en “La jura de Santa Gadea”. Esto es lo que ha ocurrido con el
ciclo sobre el rey don Pedro (1334-1369), quien fue destronado por su hermano
(el futuro Enrique II, iniciador de la dinastía Trastamara). Una sangrienta
guerra civil entre ambos terminó en los campos de Montiel, donde los dos
hermanos lucharon cuerpo a cuerpo.
Muerte de doña Blanca
El romance que sigue se
inspira en un suceso del reinado de Pedro I: el asesinato de doña Blanca de
Borbón, la esposa legítima del monarca (1361). Al parecer, Pedro se había
casado en secreto con María de Padilla, pero luego fue obligado a contraer
matrimonio con la princesa francesa (1353), quien tenía dieciséis años. Casi el
resto de su vida se la pasó en prisión por orden real. Al comienzo del romance,
da la impresión de que el rey habla con Padilla, supuesta instigadora del
crimen (en la realidad histórica, sin embargo, María de Padilla ya había
fallecido cuando mataron a doña Blanca). Los dos matrimonios mencionados son,
probablemente, la boda pública con Blanca y la otra anterior con María.
Los romances
fronterizos, variante de los históricos, tratan sucesos reales o legendarios
que están ambientados en el entorno de la frontera entre cristianos y
musulmanes.
Abenámar
El siguiente cuenta un episodio del reinado de Juan II de Castilla
(1405-1454). El romance, que nos ha llegado en varias versiones, relata el
diálogo entre el soberano castellano y un moro, Abenámar, a quien pide informes
de la situación de Granada. Esta es presentada como bella mujer a la que el rey
corteja. Se cuenta asimismo la dificultad para tomar la ciudad y el trato final
al que llegan musulmanes y cristianos. Hay bastantes incoherencias geográficas,
no es fácil identificar a Abenámar y el final no responde a la verdad histórica.
Conquista de Álora
Se basa en un hecho
histórico: la conquista de Álora (1434). Don Diego de Rivera, jefe militar y
político de una provincia fronteriza (adelantado), ordenó el asedio de la villa
malagueña, que se produjo en domingo. Este dato resulta crucial, porque se
consideró la muerte del adelantado como si hubiera sido un castigo divino por
haber deshonrado el día santo de los católicos. Un “morico”, armado con una
ballesta, lanza contra el adelantado un cuadrillo (flecha de punta en forma de
pirámide) y lo atraviesa desde la frente hasta el colodrillo (parte posterior
de la cabeza).
Son numerosos. La temática es muy variada, aunque predominen los de tema amoroso. Unos se basan en fuentes de la literatura europea, otros desarrollan motivos de las leyendas medievales y algunos están relacionados con la poesía árabe.
Recoge un tema muy
antiguo que deriva, tal vez, de un poema épico austriaco del siglo XIII. En el
romance castellano, del que se conocen dos versiones, una doncella de algo
linaje ha sido raptada por los moros y obligada a realizar tareas que no le
corresponden. Cuando está lavando, se encuentra con su hermano, aunque no se
reconocen. Huyen juntos. Al final, el hermano se da cuenta de que la cautiva es
su hermana y exclama alborozado: “Abrid puertas y balcones, ventanas y
celosías, que ha aparecido la prenda que lloramos noche y día”.
El infante Arnaldos
Es uno de los romances
más misteriosos que se conocen. Ha sido interpretado de maneras muy diferentes:
un diálogo entre seres diabólicos, una representación del poder de la música, una
simple aventura, una alegoría cristiana, un conjunto de metáforas eróticas… En
cualquier caso, el ambiente mágico en que se desarrolla otorga a esta
composición enigmática un poder de sugestión enorme.
Conde Olinos
Incorpora motivos de las baladas europeas: el poder sobrenatural del canto, el tema de los amantes perseguidos y el de las metamorfosis continuas. La sustitución de Olinos por Niño se debe, tal vez, a que el primero es nombre exótico, y el segundo comprensible. Aparecen motivos eróticos: dar agua al caballo, la ambientación en la mañana de San Juan...
Romance del prisionero
En este logrado romance, un prisionero se lamenta de su situación al tiempo que describe el entorno en que florece la primavera. No incluimos la variedad larga, sino una versión corta.
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir (1) al amor.
Sino (2) yo triste, cuitado (3)
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es día
ni cuando las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor (4).
Matómela un ballestero (5):
dele Dios mal galardón.
NOTAS
1. Servir: en el sentido de servicio amoroso. 2. Sino: excepto. 3. Cuitado: desdichado. 4. Albor: amanecer. 5. Ballestero: soldado de ballesta.
Blancaniña
Hay romances novelescos que desarrollan temas muy extendidos en la tradición internacional. En el ejemplo siguiente, el marido regresa inesperadamente y se da cuenta de que su mujer lo engaña con otro hombre.
-Blanca sois (1), señora mía,
más que el rayo del sol;
¿si (2) la dormiré esta noche
desarmada (3) y sin pavor?
Siete años había, siete,
que no me desarmo, no;
más negras tengo mis carnes
que un tiznado carbón.
-Dormidla, señor, dormidla,
desarmado sin temor,
que el conde es ido a la caza
a los montes de León:
rabia le mate los perros
y águilas el su halcón,
y del monte hasta casa
a él arrastre el Morón (4).
Ellos en esto estando,
su marido que llegó.
-¿Qué hacéis, la Blancaniña,
hija de padre traidor?
-Señor, peino mis cabellos (5).
Péinolos con gran dolor,
que me dejéis a mí sola
y a los montes os vais vos.
-Esa palabra, la niña,
no era sino traición.
¿Cuyo (6) es aquel caballo
que allá bajo relinchó?
-Señor, era de mi padre
y enviolo para vos.
-¿Cuyas son aquellas armas
que están en el corredor?
-Señor, eran de mi hermano
y hoy os las envió.
-¿Cuya es aquella lanza (7)?
Desde aquí la veo yo.
-Tomadla, conde, tomadla,
matadme con ella vos,
que esta muerte, buen conde,
bien os la merezco yo.
NOTAS
1. Habla el amante. 2. Si: ¿Quizás? 3. Desarmada: se refiere a la noche, pero debería concordar con el masculino (el amante). 4. Morón: tal vez, aluda al deseo de que lo maten lo moros, pero el pasaje no está claro. 5. Señal del deseo erótico femenino. 6. ¿Cuyo?: ¿de quién? 7. Lanza: símbolo fálico para aludir al amante.
En la tradición oral, se conservan versiones catalanas, portuguesas, castellanas (con manifestaciones en la península y en América) y sefarditas.
Landarico
Recrea una historia que aparece en crónicas latinas, donde se relata la muerte de un rey. El monarca se acerca por la espalda a su esposa, que se halla en el baño. Ella, descuidada, supone que la saluda el paje Landarico, su amante. El rey calla, pero trama su venganza mientras va de caza. Entretanto, la reina se adelanta al marido y contrata a unos esbirros para que asesinen al rey cuando regrese. Posiblemente, la mujer confunde al marido porque tiene el cabello destranzado (destrenzado y esparcido por la cara), lo cual le impediría ver con precisión.
Landarico
Recrea una historia que aparece en crónicas latinas, donde se relata la muerte de un rey. El monarca se acerca por la espalda a su esposa, que se halla en el baño. Ella, descuidada, supone que la saluda el paje Landarico, su amante. El rey calla, pero trama su venganza mientras va de caza. Entretanto, la reina se adelanta al marido y contrata a unos esbirros para que asesinen al rey cuando regrese. Posiblemente, la mujer confunde al marido porque tiene el cabello destranzado (destrenzado y esparcido por la cara), lo cual le impediría ver con precisión.
Fontefrida
El título, que indica “Fuente
fría”, remite a un simbolismo erótico, pues en la lírica tradicional se utiliza
la fuente para señalar un lugar de encuentro amoroso; el agua fría representa
el goce erótico. Existen otras interpretaciones. En cuanto a la relación
simbólica de la tórtola con la fidelidad, es evidente que se conserva
fuertemente en nuestros días, según pone de manifiesto la expresión “parecen
dos tortolicos”.
El caballero burlado
Una joven parte de la
bien guarnecida Francia en busca de sus padres. Un caballero se presta a
acompañarla y la corteja. Ella, para librarse de los requiebros, afirma que es
hija de leprosos (“malatos”). El caballero se asusta. Cuando llegan a París, la
muchacha se burla del acompañante y descubre su verdadera condición.
VI Clásicos
La tradición
clásica (Grecia y Roma) también inspiró muchos romances.
Algunos de ellos, como el que
trata de la muerte de Alejandro Magno,
son muy antiguos.
Morirse quiere
Alejandro
del dolor del
corazón.
Envió por los
maestros (1)
cuantos en el
mundo son.
Envió por
Aristótil (2),
el ayo (3) que
lo crió.
El ayo, desque
(4) lo supo,
cabalgó y no se
tardó:
jornadas de
quince días
en cinco las
caminó.
Descabalgó de la
mula;
cerca del rey se
sentó
y tomole por la
mano.
Luego el pulso
le cató (5).
-¿Qué os parece,
maestro,
de este mal que
tengo yo?
-A mí parece,
señor,
que es gran mal
de corazón.
Faced (6) vuestro
testamento,
poned vuestra
alma con Dios.
NOTAS
1. Maestros: médicos. 2. Aristótil: Aristóteles. 3. Ayo: instructor. Aristóteles (384-322 a.C.) fue
preceptor de Alejandro Magno (356-323 a.C.). 4. Desque: desde que. 5. Cató:
miró. 6. Faced: haced. El hecho de que
se conserve la “f” inicial indica que el texto es anterior al siglo XVI.
VII Bíblicos
Lógicamente, los
romances de tema bíblico abundaron en la península Ibérica, aunque la mayoría
están compuestos a fines de la Edad Media.
Tamar y Amnón
Recrea la violación de
Tamar (hija del rey David) por Amnón, su hermano. En este caso, se ha perdido
el origen bíblico y cambian los nombres, la ambientación y el desarrollo
argumental.
ROMANCERO NUEVO
Lope de Vega (1562-1635) incluyó en sus comedias muchos romances, los cuales le servían para narrar determinados acontecimientos, relatar hechos históricos, etc.
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| Lope de Vega |
Fuenteovejuna
Góngora (1561-1627) compuso hermosos romances.
El siguiente (1583), relacionado vagamente con los moriscos o fronterizos, trata de un cautivo cristiano (un forzado que se veía obligado a servir al remo de una galera de un famoso pirata turco, Dragut) que pasa cerca de las costas de Málaga y pide noticias de su esposa al mar. Al final, se descubren seis velas de "la Religión" (barcos cristianos de la Orden de Malta) y el cómitre (jefe de los remeros) ordena remar con fuerza para escapar:
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| Luis de Góngora |
ROMANTICISMO
Ángel Saavedra (1791-1865),
duque de Rivas,
![]() |
| Ángel Saavedra, duque de Rivas |
publicó en 1840 la primera edición de sus Romances históricos, que constituyen una gran contribución a la
poesía romántica que se dedicaba a temas tradicionales y patrióticos. Con
términos muy vivos, describe anécdotas de la historia de España: asesinatos,
victorias y ejecuciones. En el fragmento siguiente, Rivas imagina el momento en
que don Álvaro de Luna, condestable y favorito del rey don Juan II, habla en el
tablado (el cadalso) con su escudero y con el paje del príncipe. El condestable (figura semejante
a un jefe del ejército) fue decapitado en Valladolid en 1453.
Don Álvaro de Luna
Don Álvaro de Luna
La
tierra de Alvargonzález es un largo romance moderno que
incluye muchos temas de Campos de
Castilla; especialmente, el cainismo, la situación problemática de España y
el carácter de sus habitantes.
El poema contiene, además, los elementos líricos
habituales de Antonio Machado (1875-1939), que demuestran su gran sensibilidad
poética:
La tierra de Alvargonzález
La tierra de Alvargonzález
GRUPO DEL 27
Flor nueva de romances viejos, ed. Ramón Menéndez Pidal, Madrid, Espasa Calpe, 1993.
Romancero, ed. Paloma Díaz-Mas, Barcelona, Crítica, 1994.
Lope de Vega, Fuenteovejuna, ed. J. M. Marín, Madrid, Cátedra, 1981, vv. 1760-1783.
Antología de Góngora, ed. D. Alonso, Madrid, Gredos, 1980.





Bonito el romance del prisionero..
ResponderEliminarbuenos días soy Carlos Merino de su clase de por la tarde. Tengo dudas de como encontrar ejercicios sobre los lexemas y morfemas (descomposición de palabas). Sipudiera contestarme esta tarde en clase o por esta pagina.
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